Pies que miran

Mirando los pies, con dudas.... mirando sin parar las uñas para recordar que siguen ahí, aunque pocas veces salga de la habitación, no deja de imaginar que esos regordetes dedos le recriminan estar sin ver el sol, o restregarse en la playa, caramba, si a veces parece que se desquitan provocando ardores extraños o incluso piquetes sorpresivos, que le llevan a tirar el café sobre la silla. Por tales cosas es que los mira uno a uno, con tanto cuidado como sus ojos cansados tras los lentes antireflejantes puedan hacerlo; sí, sospecha de ellos, tal vez un día salgan corriendo sin avisarle si quiera, y no es que esté esperando un memorándum, pero al menos una señal con tiempo previo, para darse tiempo de dar "Save" a el documento que este trabajando... Al menos "Save".

Comentarios

el7palabras ha dicho que…
Suena autobiográfico... ¿será? no sé, lo que sí sé es que ser mamá, disainer, tuitera y anexas es más que a full time job

Gracias por su cuento!
Lexihel ha dicho que…
Se parece en mucho a lo que vivimos a diario. Así que quizás sea como dice "el7palabras": Un post autobiográfico? O quizás un pedacito de "biografía universal"? De cualquier modo, dejó impresión, gracias =D
Diana ha dicho que…
Ehhh, buenísimo: nuevos cuentos al vapor y nuevos cuentoalvaporeros, qué chido, Pamela Lima :)

Esos pies me dan miedo. Hay que engañarlos y darles una ilusión de aventura de vez en cuando, antes de que tengan tiempo de llevar a cabo su malvado plan. Yo voto por un poco de esmalte colorido en las uñitas, y así hasta creen que se están divirtiendo.
Won-Tolla ha dicho que…
A ver niños y niñas, esto es un cuento al vapor. No acepten imitaciones.
Pat Nowne ha dicho que…
Me gustó mucho el cuento por que me hizo pensar en el significado de la Save como hechizo moderno para hacer muchas cosas...
no sé... Saludos!

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