Cinismo de San Valentín

¿Recuerdan su primer día de San Valentin?, tal vez no, tal vez sí, yo recuerdo con notoriedad los de la secundaria, los corazones en terciopelo rojo o en papel lustre, las cartas secretas a los chicos y la emoción de las tardeadas, el juego de la botella y la frase: "te acompaño a tu casa".

Pasados mas de veinte años, es justo recordarlo y también mirar alrededor para notar que la candidez se ha ido y que hay un mucho de cinismo en el aire... Y resulta obsoleto y esta de moda ser "grinch" todo el año, y debo confesar que muchos de los que se declaran "grinch" son gente muy bien querida y muy felicitada, llena de amor por todos lados, en casa, con amigos y hasta pareja, ¿A qué vendrá ese "grincheo" fuera de temporada?. 

Seamos honestos, la cosa en el país no es nada linda, el futuro no suena halagador y hay mucho miedo, mucho, porque se teme que lo que sucede en pocas ciudades se convierta en algo de muchas ciudades, porque no podemos imaginar que en nuestra ciudad dejemos de ir a las plazas públicas, y eso no lo imaginaban en otros lados y ahora nadie visita los parques. Hay miedo y nerviosismo, y aún así, parece que ser un "grinch out of season" es la única manera que nos parece simpática de ver la candidez de otros.

Desearía ser cándida de nuevo, que me emocione pensar en unas flores, o bueno... que alguien me dé flores, porque cuando te despiertas todos los días con el mismo nudo en la garganta por los problemas que te toque enfrentar, la cursi candidez de otro puede darte una sonrisa. Seamos un poco menos cínicos y démonos margen a disfrutar de las sonrisas coquetas que nos podemos brindar, tal como lo hacíamos a los 13 años y te apuntaba la botella para besar al chico o chica que más te gustaba. Es hora de buscar más y dar más, menos cinismo y más sonrisas por favor.

Feliz y atrasado San Valentin.

Comentarios

Entradas populares